un mundo extraño

Entrevista con una obrera

¿Qué haces ahí? —le pregunté. No es común a estas alturas —quiero decir, en un tercer piso— ver a una cochinilla correteando en un saco de carbón. ¿Qué tiempo has estado ahí? ¿Tienes familia? ¿Qué comes? Uno no puede evitar hacer estas preguntas. Por su aspecto puedo suponer que lleva rato, que entró de polizón en el saco, que antes se dedicaba a otro oficio —de cocinera, por ejemplo—, y que alguna situación la obligó a probar suerte en otro gremio. No puedo decir que haya tenido éxito pues, aunque el carbón cuesta caro, ¿en qué divisa puede cobrar una cochinilla por tal servicio? La miro resbalarse y la devuelvo al saco. Si no responde será por algo. Pero qué extraño.