un mundo extraño

La luz de la luna

Dos señoras mayores caminaban por la calle oscura. Contra un muro había un cartón recostado, apenas visto por la luz de la luna. Una de ellas le señaló a la otra hacia la sombra. "¿Un cartón? ¡Se fue!", exclamó aquella con entusiasmo. Lo tomó con las manos y con cierta ternura le dijo: "Vamos, pipo, que ahora vas a ser leña de cocina." Se fueron caminando alegremente hacia la oscuridad. El muro quedó sombrío tras el secuestro. La calle regresó a su silencio. Solo la luna, lejana, empujaba el contorno de las cosas y las ponía en un peligro incierto.

Más allá de donde fueron las señoras comenzó a escucharse un camión de bomberos.