Ha clareado la mañana. Una neblina permanece rodeando las casas. ¿Será la gran luna que se ha fundido antes del alba allá donde se acaba la tarde? Luna manchada de sol, nos viste despiertos en la madrugada, bebiendo café o arrojados en la calle. Viste a quienes me despertaron zumbando como enjambre furioso contra sí mismo. Te vi amarilla en la ventana, sin decir nada, y al salir no te moviste cuando aquel estampó su aliento contra un muro luego de saltar sobre su moto. Entonces te fundiste. Tu silencio cayó sobre todo y precedió a los gorriones. Ahora clarea y la neblina persiste como un vaho de capitulaciones. En algún momento la luz disipará el velo. ¿Dónde estará luego la luna?