un mundo extraño

Víspera

Me crucé con un San Lázaro altísimo en zancos atravesando Regla. Hizo una pausa para descansar —comprensible. No le pedí nada, sin embargo. Con tanta desgracia pronto los santos comenzarán a pedirnos a nosotros. Y en ese momento, ¿qué les vamos a ofrecer?